Nieves Concostrina habla de cómo la Primera Guerra Mundial supuso una revolución tecnológica con la aparición de armas químicas, tanques, submarinos y una aviación que pasó de la observación al combate armado. España destacó como proveedor de materias primas y animales de carga, mientras que figuras como Roland Garros impulsaron avances técnicos cruciales en el aire.
Nieves Concostrina relata cómo la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial fue una "farsa". Pese a su compromiso oficial de no intervención, España actuó como un nido de espías y facilitó el abastecimiento de submarinos alemanes en sus costas, debido en gran medida a la germanofilia y los intereses privados de los Borbones.
Nieves Concostrina explica cómo el control de puntos estratégicos como Ormuz, Malaca y Suez ha sido una constante histórica para dominar el comercio mundial, permitiendo a potencias como la corona luso-hispana en el siglo XVI cobrar altos peajes por el paso de especias.
Nieves Concostrina habla de cómo, durante la posguerra, la dictadura de Franco utilizó las cartillas de racionamiento y el hambre como un arma política de control social y castigo, lo que provocó más de 200.000 muertes por inanición.
Nieves Concostrina relata como, en 1840, la monarquía francesa organizó la repatriación de los restos de Napoleón desde Santa Elena como una maniobra de distracción política para intentar salvar el trono de Luis Felipe de Orleans.
Nieves Concostrina habla de cómo el 12 de mayo de 1840, el gobierno británico autorizó el traslado de los restos de Napoleón Bonaparte desde la isla de Santa Elena a París, casi 20 años después de su muerte. Este regreso no ocurrió antes debido a la negativa de los Borbones franceses (Luis XVIII), quienes temían que su tumba se convirtiera en un lugar de culto.
Nieves Concostrina habla de Sadí de Buen, un científico español que estuvo a punto de erradicar el paludismo en España mediante el uso pionero de la gambusia, un pez que combate las larvas de mosquito. Pese a su enorme prestigio internacional y a haber salvado decenas de miles de vidas, fue fusilado en 1936 debido a su militancia socialista y a su cargo en la Sanidad de la República.
Nieves Concostrina detalla el proceso de las abdicaciones de Bayona (mayo de 1808), calificándolo como uno de los episodios más bochornosos de la historia de España debido a la ineptitud y servilismo de la dinastía borbónica.
Nieves Concostrina explica cómo Fernando VII, apodado el "mastuerzo", se entregó voluntariamente a Napoleón en Bayona pese a las advertencias de traición.
Nieves Concostrina habla del proceso hacia las abdicaciones de Bayona en mayo de 1808. Engañado por Napoleón, el monarca acudió voluntariamente a Francia buscando un reconocimiento real que terminó en la entrega de la corona a la dinastía Bonaparte