Episodio 82 - Contra cumplir tus sueños

Podium

Cumplir tus sueños está sobrevalorado. De hecho, puede ser el principio del fin. En este episodio despotricamos con gusto del mantra de “persigue tus sueños”, mientras Morrissey hace lo suyo (cancelar) y nos recuerda que igual lo mejor que te puede pasar es no conseguir lo que quieres. Porque los sueños, en cuanto se cumplen, dejan de ser sueños y pasan a ser problemas: expectativas nuevas, ambiciones peores o, directamente, vacío existencial. Así que quizá no se trata de lograrlos, sino de estirarlos lo máximo posible… como una fantasía cara que nunca termina de pagarse.

Más episodios

Episodio 89 - Obsesiones caviar

Qué cosas nos obsesionan Tras casi 90 programas el oyente fiel lo sabrá, pero hemos guardado algunas extra para este programa de estructura libre y alocada para desarrollarlas como se merecen. Algo así como seis programitas en uno. ¿O eran siete u ocho? La verdad es que nos acordamos muy bien, como siempre.

Episodio 88 - Contra la coherencia

No sabemos muy bien qué es la coherencia, nosotros de eso no tenemos, pero en este episodio intentamos desentrañar el misterio de por qué el ultracapitalismo nos parece mal pero somos tan felices en El Corte Inglés de Castellana, por ejemplo, o nos cagamos en esas personas ultracoherentes desde bebés hasta ancianos, que en realidad nos parecen un coñazo. Hablamos de más cosas, seguro, pero como en el caso de todos los demás episodios, lo cierto es que apenas recordamos haberlo grabado.

Episodio 87 - Contra la espiritualidad

¡La espiritualidad! Menudo melón. De repente nos dimos cuenta de que todo tiene que ser trascendental, más grande que uno mismo, la respuesta a la llamada del universo o de ser superior en el que quiera usted creer. Pero todo, o sea, hasta cortarse el pelo o hacer macarrones con chorizo. Y la verdad es que estamos un poco hasta el c*ño. Ojalá volviésemos a ser todos superficiales como antes. Luego seguro que hablamos de otras cosas en este episodio, pero la verdad es que ahora mismo no recordamos nada más de él, ni tan siquiera haberlo grabado.