Jorge Ignacio Palma

Podium

¿Por qué las mujeres que ejercen la prostitución han sido historicamente objetivo principal de los asesinos en serie? ¿Se puede matar con cocaína?

Tras los episodios de Unabomber y Dominique Pelicot, te presentamos el primer caso ocurrido en España de los relatados en este inquietante podcast. Gracias al relato de Vicente Garrido, que participó como experto en el juicio contra nuestro protagonista de hoy, conoceremos la mente de José Ignacio Palma, “el asesino de la cocaína”, un “psicópata compulsivo, narcisista y sádico” según Garrido.

Entre junio de 2018 y noviembre de 2019, Palma asesinó a 3 mujeres y lo intentó al menos con otras 6. Siempre con el mismo ritual innovador, basado en el uso de la cocaína como arma. Lo que Palma presentaba como una "fiesta blanca", ocultaba una auténtica fiesta de muerte.

Todas sus víctimas fueron mujeres de perfil vulnerable, todas ejercían la prostitución. Los restos de una de ellas, Marta Calvo, siguen sin aparecer, aunque fueron el tesón y el coraje de su madre los que activaron la investigación policial. José Ignacio nunca quiso revelar su paradero, alargando el dolor de su familia.

Más episodios

José Bretón

Cerramos temporada en Córdoba, escenario del cruel asesinato de dos niños, hermanos, presentado inicialmente como un secuestro en el parque, para que sirviera de cortada al asesino, su padre. José Bretón se esmeró en hacer creer a los investigadores que sus hijos habían desaparecido mientras jugaban, creando una escena del crimen falsa, que finalmente fue destapada.  Bretón no solo los mató y quemó sus cuerpos en una finca familiar, por lo que cumple condena de 40 años de prisión. Además, guardó silencio sobre lo ocurrido, alargando el dolor, se presentó como un padre afligido y mantuvo su inocencia incluso cuando aparecieron los restos de sus hijos en la hoguera. Un claro perfil de psicópata integrado, obsesivo, que pretendía inflingir dolor y seguir controlando a su exmujer, según explica Vicente Garrido en la conversación con Ricard Chicot, en la que también se destaca que maltrató emocionalmente a los niños en el ámbito familiar durante mucho tiempo. Un caso que estremeció a todo el país, llevado a cabo por alguien que, para Garrido, “representa el fracaso humano en su más nítida expresión”.

Mariángeles Molina, Angie

Os damos la bienvenida a un nuevo episodio de El perfilador, hoy dedicado a “una mujer de mundo que mata a lo grande, y por dinero”, según Vicente Garrido, nuestro perfilador. Hoy profundizaremos en un crimen (casi) perfecto, uno de los casos más inquietantes que se han producido en la historia de la criminología en España. También en una de las mentes más retorcidas que hemos conocido, la de Mariángeles Molina, Angie. Y lo haremos siguiendo la conversación entre el periodista Ricard Chicot y Vicente Garrido, catedrático de Educación y Criminología en la Universidad de Valencia, y analista del comportamiento criminal en diferentes casos en la historia de España en las últimas décadas, que afirma en el episodio que "la frivolidad está al servicio del horizonte vital de una persona, y el asesinato al servicio de esa frivolidad”.

José Rabadán, Raquel Carlet e Iria Suárez

El 1 de abril del año 2000, en Murcia, José Rabadán mató con una catana y un machete a sus padres y a su hermana de 9 años mientras dormían. El parricida tenía 16 años cuando ocurrió. Menos de dos meses después, a 600 kilómetros de distancia, dos jóvenes como él, Raquel Carlet e Iria Suárez, de 17 y 16 años respectivamente, acabaron con la vida de su amiga y compañera de instituto Klara García en un descampado en San Fernando, Cádiz, inspiradas por lo ocurrido en Murcia. Ambos casos conmocionaron a la sociedad española y con ellos se estrenó la Ley del menor, que había entrado en vigor ese mismo año. Fueron condenados a seis y ocho años de reclusión, respectivamente. Hoy, viven vidas que nada tienen que ver con aquellos que fueron. Son los casos que hoy te contamos, con Vicente Garrido y Ricard Chicot, en El perfilador.