Análisis con Cristina Monge, Antón Losada y Elisa de la Nuez. Los rescatistas tratan de encontrar supervivientes en Venezuela, donde ascienden a 1.450 los muertos y a más de 3.000 los heridos por los terremotos. Entre ellos, hay 17 españoles fallecidos y otros 150 sin localizar. La ONU estima que son al menos 50.000 los desaparecidos. Hablamos con la portavoz de Cruz Roja Internacional. En nuestro país. Mañana termina el proceso de regularización de personas migrantes. El Gobierno dará la cifra de cuántas personas se han acogido al proceso para que las personas que ya están aquí tengan en regla sus papeles. El PSOE cierra filas con Pedro Sánchez en el Congreso Federal y respaldan que siga la legislatura. Emiliano García Page fue la única voz discordante. El PP cuestiona el liderazgo de Sánchez y alude a la corrupción para exigir un adelanto electoral o una cuestión de confianza.
Han pasado varios días y sigue siendo imposible mirar sin estremecerse. Pasan las horas y los equipos de rescate —que se organizan como pueden, con la ayuda que llega— aún sacan a gente con vida en Venezuela. Pero es ahora —pasada la primera conmoción— cuando más falta hace mirar, aunque duela, y no olvidar: para mantener la ayuda a quienes no tienen la opción de dejar de mirar mientras siguen buscando a los suyos con sus manos en una zona que necesita una reconstrucción para la que harán falta años.
Los rescatistas tratan de encontrar supervivientes entre los escombros en Venezuela más de 72 horas después de los terremotos. A pesar del tiempo, los rescates de las últimas horas mantienen viva la esperanza. Según el último balance es de 1.450 muertos y más de 3.100 heridos, pero la ONU estima que son 50.000 los desaparecidos.
El Mundial entra en la fase decisiva, con partidos a cara o cruz. Canadá, una de las anfitrionas, se impuso a Sudáfrica lejos de casa y ya es la primera selección clasificada para octavos.
Cuatro días después del doble terremoto en Venezuela, que ya deja 1.450 muertos y más de 3.150 heridos en zonas como La Guaira y Caracas, las labores de rescate internacional continúan trabajando a contrarreloj. Mientras el país latinoamericano centra la atención global por esta catástrofe, la actualidad española se reduce al plano político: el PSOE ha cerrado filas en torno a Pedro Sánchez ante la presión judicial, al tiempo que el PP pide superar el "procés" en Barcelona y exige al Gobierno una moción de confianza tras acusarlo de corrupción.
Ante los terremotos en Venezuela, se espera la ayuda de la administración Trump y la comunidad internacional, mientras el precio del petróleo genera tensiones en el Golfo Pérsico. Paralelamente, el Gobierno de Pedro Sánchez enfrenta una semana crítica con comparecencias en el Senado.
Venezuela cuenta ya 1.450 muertos y 3.100 heridos según el último balance del Gobierno. 17 de los fallecidos son españoles y más de un centenar siguen, por el momento, sin ser localizados. Naciones Unidas estima que hay 50.000 personas desaparecidas. Además, Estados Unidos e Irán han vuelto a acordar suspender los ataques y sentarse este martes en Catar para reanudar las negociaciones de la paz definitiva. En España, la semana empieza arrastrando los efectos del comité federal del PSOE y las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo en el congreso del PP en Cataluña.
Marta San Miguel (Santander, 1981), autora del poemario "Meridiano" o novelas como "Antes del salto", ha pasado por la Biblioteca de Antonio Martínez Asensio para dejar testimonio de su obra más reciente: "Última escala" (Libros del Asteroide), en el que indaga sobre la música, vida y muerte de uno de los compositores musicales más importantes de la historia de nuestro país: Enric Granados. En Historias musicales, hemos repasado con Fernando Neira y Ana Uslé el último disco de Olivia Rodrigo y charlado y escuchado en directo el último trabajo del grupo "Ginebras", "Donde nada es para tanto". En "La auditoria" , Aitor Albizua ha puesto sonido y valoración a todo lo malo hecho por el equipo en las últimas semanas.
Llegó la hora que, en el fondo, nadie deseaba. Aitor Albizua se despide de Hoy por Hoy después de seis años en los que nos ha sacado los colores para recordarnos que no es bueno fliparse. Y su despedida no podía ser de otra manera que dando la nota, lo que mejor sabe hacer.