Jóvenes, trabajo y futuro. La carta de Al Capone y el viaje de ida del Cid Campeador

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La última y nos vamos | Los nuevos dependientes del Corte Inglés

El futuro es incierto para los miembros de este equipo, así que seguimos buscando salidas profesionales en caso de que lo de la radio no funcione. Muy pronto todos llevaremos corbatas verdes.

Ofelia, una pasión desmedida por los libros

Su historia podría empezar como un cuento: "Érase una vez una niña que devoraba libros". Esa niña es Ofelia. Nació hace 85 años en Chile. En el cuento aparece también una madrastra que no se portó muy bien con ella. Menos mal que encontró refugio en la lectura. Pasaron los años, miles de páginas leídas, y cuando Ofelia se quedó viuda vino a España, donde vive su hijo, que es editor de libros (de tal madre, tal hijo). Ya en España, Ofelia le insistió a Edmundo para que editara los libros descatalogados que a ella le gustaban. Pero el hijo le dijo: "Mamá, yo no voy a editar eso. Si quieres, edítalos tú". Y aquí es cuando nace Ofelia Editora, que solo publica los libros olvidados que a ella le gustan.

Samuel Santamaría: "en una catástrofe, no podemos depender de que vengan a salvarnos"

Organizar un plan familiar, un punto de encuentro, educar a los niños para que sepan moverse por la ciudad, saber que, en una situación de colapso de los servicios públicos, un SMS es más eficaz que un whatsapp... son algunos de los consejos que ha dado Samuel Santamaría, ex militar, experto en emergencias y en defensa personal, que acaba de publicar "Manual de supervivencia urbana" (Geoplaneta), para que los ciudadanos podamos estar preparados ante catástrofes como algunas de las que ya hemos vivido: inundaciones, incendios, pandemias, apagones... En España tenemos poca cultura de la emergencia, como sí tienen en países cercanos como Suecia o Suiza. Este libro viene a intentar empezar a cambiar eso: no hay que convertirse en un paranoico preparacionista, pero sí hay que estar preparado, porque la supervivencia no va de heroísmo, sino que, la mayoría de las veces, va simplemente de sentido común.