Podium
Cádiz —la antigua Gadir— es uno de los enclaves más antiguos del Occidente mediterráneo. Fundada por colonos fenicios procedentes de Tiro, su historia se entrelaza con elementos religiosos, comerciales y simbólicos. Entre estos elementos destaca la figura de Hércules, héroe griego por excelencia asociado a cultos orientales y su presencia en Hispania. En esta ocasión, desde el Centro de Interpretación del Vino y la Sal, en Chiclana de la Frontera (Cádiz), abordaremos esta apasionante temática entrevistando primero a Ana María González Bueno, teniente alcalde del ayuntamiento de Chiclana, para que nos hable de las numerosas virtudes de esta localidad gaditana. Con Jesús Romero, director del Museo Provincial, sabremos cuándo los griegos, al entrar en contacto con los fenicios, identificaron a Melqart con su propio Hércules a pesar de que las estatuas e iconografía difieren, fundando un santuario excepcional entre la isla de Santi Petri y San Fernando. Con Ana Niveau de Villedary, catedrática de la Universidad de Cádiz y especializada en el mundo fenicio-púnico, hablaremos de la producción de púrpura, de cómo vivían y qué aportaciones comerciales y náuticas realizaron en el mundo mediterráneo en general y en las costas gaditanas en particular, así como su vinculación con Tartessos (si es que la hubo). En definitiva, hablar de Hércules, fenicios y Cádiz es hablar del extremo occidental de la península como territorio de misterio, comercio y sacralidad. El broche lo pondrá la princesa Dido, la piel de buey y la fundación de Cartago.
El investigador y divulgador del misterio Aldo Linares, miembro del Grupo Hepta y autor de “Yo, médium”, reflexiona sobre sus experiencias personales como médium o persona con una sensibilidad especial para percibir fenómenos que, según él, van más allá de los sentidos habituales. Nos hablará de la sensibilidad que puede desarrollarse mediante la observación, la intuición y la apertura mental. Compartirá investigaciones que ha hecho en lugares históricos (como en la iglesia visigoda de Melque, en Toledo). Teniendo en cuenta su percepción de la realidad, nos dará su opinión sobre cuestiones tan esenciales como el tiempo, la conciencia, el silencio como origen de todo, la inspiración, la música y el origen de algunos fenómenos inexplicables. Un aspecto importante es cuando los doctores José Alonso Ruiz y Miguel Ángel Pertierra realizaron a Aldo Linares una tomografía axial computarizada y una resonancia magnética con secuencias funcionales para ver cómo funciona su cerebro. ¿A qué conclusiones llegaron? Lo sabremos. En definitiva, confesiones y revelaciones en la intimidad que no debes perderte. Una de sus frases es: “el más allá empieza aquí”.
Llega a Escobulandia la escritora Olga Luján para hablarnos de una novela histórica muy original en cuanto a su argumento, “La teniente de ayas”, ambientada en la corte de los Borbones en la España del siglo XIX. Está inspirada en la figura real de doña Francisca Tacón y Aché, una mujer cartagenera excepcional que fue llamada al Palacio Real para convertirse en teniente de Ayas, o sea, educadora de los cinco hijos de la reina Isabel II y especialmente del heredero de la Corona, el futuro rey Alfonso XII. Ese periodo convulso nos servirá para saber cómo era la estructura del personal doméstico y cortesano, totalmente jerarquizado, en la Corte española. Por supuesto, nos adentraremos en las intrigas palaciegas y en el salseo de los hijos de la reina Isabel II que doña Francisca tuvo que educar moralmente, a sabiendas que ninguno de ellos era del rey Francisco de Asís. La crisis de la revolución de La Gloriosa de 1868 la obligó a dejar su cargo. Su vida, tal como la retrata Olga Luján, nos servirá para conocer a la única mujer que fue institutriz de dos generaciones de reyes, nombrada “abuela aya”, y recibir finalmente el título de condesa de Peralta por la regente María Cristina de Habsburgo-Lorena en nombre de Alfonso XIII.
Se dice que fue un hombre culto, asceta y muy carismático que promovía una vida de austeridad, oración y estudio de los Evangelios Apócrifos. Sus seguidores formaron un movimiento conocido como priscilianismo cuya doctrina chocó con las ideas de varios obispos de su época, sencillamente porque sus enseñanzas y prácticas se apartaban de lo que la Iglesia consideraba ortodoxo. El arqueólogo e historiador gallego Diego Piay, autor de “Prisciliano. Vida y muerte de un disidente en el amanecer del Imperio Cristiano”, nos contará algunos secretos sobre su vida y sus viajes, así como las acusaciones que vertieron contra él, entre ellas la de permitir una participación activa de las mujeres en reuniones religiosas y practicar el maleficium. En el juicio civil celebrado en Tréveris (actual Alemania) se le acusó formalmente de prácticas mágicas, astrología y brujería. Tras un proceso injusto, el emperador Magno Máximo ordenó su decapitación en el año 385 junto con varios de sus seguidores. ¿Qué pasó luego? ¿Dónde está enterrado? ¿Qué vinculación tiene con el apóstol Santiago? ¿La calavera que hay en el museo diocesano de la catedral de Murcia podría ser la suya?