Podium
Cuando se habla de Roma, solemos pensar en emperadores, gladiadores y columnas centenarias. Sin embargo, bajo el mármol, las basílicas y las ruinas doradas por el sol se oculta una ciudad distinta: una Roma tejida de leyendas. El joven Martín Sierra Pastor lo sabe todo sobre esos secretos y nos irá desgranando lugares del Foro Romano, considerado un ónfalos, para hablar de Santa María Antiqua (iglesia del siglo VIII), el Arco de Tito o el templo a la diosa Cloacina (conexión con Cloaca Máxima). En la basílica de Santa María la Mayor mencionará el Milagro de la Nieve y la tumba de Bernini. En San Juan de Letrán nos fijaremos en la tumba de Silvestre II y la predicción de muerte de los papas. Sin olvidar el Museo de las Ánimas del Purgatorio, el Ossario de los capuchinos, la estatua de Giordano Bruno o el Cementerio Protestante con la Pirámide de Caio Cestio y las tumbas de los poetas Keats o Shelley.
Carmen Fernández nos hablará de la ingeniería asombrosa romana basada en la construcción de calzadas, puentes, acueductos usando hormigón o la joya arquitectónica del Panteón de Agripa, las termas de Caracalla y los obeliscos fastuosos que salpican la Ciudad Eterna, muchos de ellos procedentes de Egipto. Especial hincapié en la figura de Domenico Fontana y Giaccomo de la Porta cuando levantaron el Obelisco Vaticano y el exorcismo que le tuvieron que hacer.
En la Extróbula analizaremos la enigmática frase “Novi Orbis Suo Aevo Inventi Gloria”, colocada en la tumba del Papa Inocencio VIII y que, según algunas teorías, hace referencia a que Cristóbal Colón sabía muy bien donde iba cuando descubrió América...
La capital de España es conocida por albergar algunos de los museos más importantes del mundo, pero tras sus galerías y obras maestras también se esconden historias sorprendentes, leyendas, misterios y curiosidades que pocos visitantes conocen. De la mano del escritor Álvaro Martín Pérez, autor de “Enigmas ocultos en los museos de Madrid”, conoceremos cosas insólitas del Museo del Traje (con su galería de amuletos), del Museo de Ciencias Naturales (que alberga un espejo de obsidiana azteca) o los meteoritos del Museo Geominero. No pueden faltar los fantasmas que parecen habitar algunos de estos recintos, como en el Museo de Cera, en el Centro de Arte Reina Sofía (que antes de convertirse en museo fue un hospital fundado en el siglo XVI), en el Museo del Romanticismo (con una sala dedicada al espiritismo y dicen ver a una dama de blanco) o en el Museo Nacional de Antropología (creado por el enigmático doctor Velasco). No nos olvidaremos del museo de San Isidro Labrador, ni el de Historia de Madrid, ni del Museo de América o el Tiflológico. Ninguno de ellos los volveréis a ver de la misma manera.
Nada tan refrescante como leer un libro sobre historias divertidas. El divulgador David Botello, en su obra “No me cuentes batallitas”, nos llevará a varios episodios históricos donde lo que cuenta es el poder del relato y para ello usa personajes históricos (y a veces histriónicos) como excusa para reflexionar sobre cómo somos y por qué seguimos tropezando con piedras parecidas. El subtitulo nos da una buena pista: lecciones, moralejas y momentazos de cracks y pringaos que la liaron parda y que acabaron en los libros de historia. Desfilarán por Escobulandia personajes como Pelayo (que da inicio a la Reconquista), Alice Guy (pionera del cine), Hedy Lamarr (actriz e inventora tecnológica), el papel de Michael Collins en el Apolo 11, aquel gesto contra el segregacionismo que hizo Rosa Parks, las crudas rivalidades de Tesla y Edison en la guerra de las corrientes, la cara oculta del comandante Che Guevara o quién cortó la oreja a Van Gogh, sin olvidar episodios claves como el Titanic, la Muralla China o el Camino de Santiago.
¿Hablamos correctamente? ¿No damos patadas al diccionario de la lengua? ¿Por qué descuidamos tanto nuestro lenguaje? El profesor de lengua Fernando Vilches, autor de “Palabros. Del mal uso del español y cómo hacerlo mejor”, analiza cómo hablamos y cómo escribimos hoy en día, señalando errores frecuentes y defendiendo un uso más claro, preciso y elegante del español. Vilches parte de una idea muy directa: hablar y escribir bien no es una cuestión de pedantería, sino de ordenar el pensamiento y, por tanto, comunicarse mucho mejor. Con su sentido del humor habitual, Vilches nos hará una mezcla de reflexión y ejemplos reales sobre los vicios del lenguaje actual. Nos hablará de las tildes y las comas, esas grandes incomprendidas; y también de palabras fetiches como empoderar o resiliencia. Pondrá el dedo en la llaga de la perversión del lenguaje a la que nos someten ciertos políticos y periodistas, como es el uso de eufemismos y frases vacías, que en muchas ocasiones lo utilizan como una forma de manipular del mensaje.