Podium
En el año 194 a.C., el monumental triunfo de Flaminino inunda Roma de riquezas, marcando el fin de su tradicional austeridad y el inicio de una polémica segregación clasista en las gradas. Mientras la capital lidia con una histeria colectiva por continuos terremotos, el fantasma de Aníbal reaparece desde el exilio en la corte seléucida. Mediante una red de espionaje en Cartago, el general púnico desata la paranoia internacional y empuja a Roma a ejecutar una de sus jugadas geopolíticas más maquiavélicas en el norte de África.
En el año 192 a.C., mientras Roma sufre terremotos e incendios en el Foro Boario, el rey seléucida Antíoco inicia la invasión de Europa con un ejército insuficiente y una corte carcomida por la envidia. Tras condenar al ostracismo al mismísimo Aníbal y fracasar en su papel de falso libertador, un salvaje ataque contra tropas romanas desarmadas en el bosque sagrado de Delio desata, de forma inevitable, la furia de la República.
En el año 192 a.C., los etolios deciden romper definitivamente con Roma e invitan formalmente al rey seléucida Antíoco a cruzar a Europa. Para preparar el terreno, orquestan un triple ataque sorpresa sobre ciudades estratégicas de Grecia que culminará con el brutal magnicidio de Nabis, el último rey de Esparta.
En el año 192 a.C., la inminente guerra contra Antíoco y una oleada de aterradores presagios desatan la psicosis colectiva en Roma. Mientras Aníbal reafirma su odio eterno hacia la República, en Grecia presenciamos una espectacular lección de estrategia militar. El general Filopemén logrará reponerse de un desastre naval para terminar aniquilando a las fuerzas de Esparta utilizando falsos desertores, fuego y emboscadas nocturnas.