SER Podcast
Es martes santo pero yo te canto y aquí estamos con un programa que quizá podría haber sido una recopilación de mejores momentos, pero aquí el género es fresco, como la merluza. Y ofrecemos –aunque es verdad que lo grabamos hace quince días- contenido nuevo sobre la infancia y los Durrell y los pingües beneficios. Aunque lo más importante de todo es el sentido de la maravilla, que es lo que esperamos no perder nunca.
Después de tres temporadas, Sastre y Maldonado se asoma a un riesgo de cisma sin vuelta atrás a cuenta de cuál es la mejor fruta. Se habla de otras cuestiones, todas candentes, de la educación y de cómo se estudia en los institutos la guerra civil y el lenguaje connotativo, pero todo queda eclipsado por la gran trifulca.
Sucede una cosa: este episodio fue grabado hace unos días y no hicimos en su momento este resumen. Así que ahora solo tenemos las notas que tomó Gema durante el episodio, y que asustan un poco porque pone cosas como: Miguel habla alemán, ducharse a oscuras, hacer la rana o ser gilipollas todo el rato. Lo mejor será verlo o escucharlo. O verlo y escucharlo.
Se han acabado las vacaciones, pero Miguel necesita más descanso. En realidad no es eso: resulta que está a tope siguiendo la misión Artemis II (a pesar de no ser chinos) y se ha pedido unos días libres para dedicarse a eso en cuerpo y alma. Sastre no lo ha podido evitar. A nosotrxs en cambio nos parece bien ahorrarnos sus vaciles innecesarios una semana más. Ya lo sentimos. Os dejamos con este compedio de mejores momentos (o no) de 'Sastre y Maldonado'.