Si no miras lo que duele, duele más

Caracol Podcast

Muchas veces creemos que nuestra lucha con la comida o el cuerpo es un problema de disciplina.
Pero muchas veces es evitación.

En este episodio hablo de una de las estrategias psicológicas más comunes que mantienen este ciclo: evitar lo que sentimos, lo que pensamos o lo que nos duele mirar.

Exploramos cómo se ve la evitación en la vida real, por qué nuestro cerebro la usa para protegernos y cómo empezar a entrenar dos músculos clave para el cambio: la conciencia y el coraje.

Porque muchas veces, detrás de lo que evitamos… está la puerta hacia la libertad.

Más episodios

Puedes desobedecer tus pensamientos de mentalidad de dieta

En este episodio hablo de una habilidad clave para sanar la relación con la comida: dejar de tratar los pensamientos de mentalidad de dieta como instrucciones.Aunque sigan apareciendo, aprender a tomar distancia de ellos —desde enfoques como Acceptance and Commitment Therapy y la Metacognitive Therapy— es lo que realmente te permite elegir desde la libertad y no desde el miedo.

Sané mi comida, pero no mi cuerpo

Sanar la relación con la comida no es lo mismo que sanar la relación con el cuerpo.En este episodio hablamos de por qué el cuerpo es una de las partes más difíciles de trabajar: porque no es solo apariencia, es identidad, historia y valor personal.Exploramos por qué la insatisfacción corporal es tan difícil de sostener y cómo empezar a dejar de aplazar tu vida mientras “esperas” sentirte mejor en tu cuerpo.

El coraje de estar bien

A veces, estar bien no se siente como esperábamos. No se siente natural, ni automático, ni completamente cómodo. Se siente extraño, unfamiliar… incluso incorrecto.En este episodio hablo sobre el coraje que requiere dejar de repetir los mismos patrones de siempre y empezar a sostener una forma distinta de vivir, sentir y relacionarte contigo misma. Porque sanar no es solo aprender herramientas, es atreverte a quedarte en lo nuevo cuando lo viejo todavía se siente más seguro.Este es un recordatorio de que, si estar bien se siente raro, no es señal de que algo esté mal. Puede ser, simplemente, que estás creciendo.