Podium
¿Te da miedo enfrentar tu relación con la comida y con tu cuerpo, aun cuando sabes que seguir igual también duele? En este episodio hablo del miedo y la resistencia que muchas mujeres sienten ante un proceso que puede ser confrontador, no porque estén fallando, sino porque la lucha ha sido durante años una forma de protección. Exploramos por qué sanar asusta, qué es lo que realmente temes perder cuando imaginas soltar el control, y el costo silencioso de seguir viviendo en guerra contigo misma. Este episodio no te empuja ni te promete soluciones mágicas; te ofrece comprensión, honestidad y una invitación clara a cuestionar si el miedo debe seguir tomando las decisiones por ti. Si una parte de ti anhela libertad, silencio mental y una relación más amable con tu cuerpo, este episodio es para ti.
En este episodio del podcast de Yo debería ser flaca converso con Paola Cala sobre las claridades que transformaron su relación con la ansiedad. El primer paso fue reconocerla. Aunque llegó a consulta por su relación con la comida, pronto entendimos que era esencial abordar la ansiedad subyacente: la urgencia, los pensamientos intrusivos y el ritmo acelerado con el que vivía.Hablamos de cómo aprender la mecánica de la ansiedad puede liberarnos del miedo, del poder de ralentizar, de respetar el cuerpo y de la lección más desafiante para cualquier persona ansiosa: dejar las cosas quietas. Una conversación honesta, íntima y profundamente humana sobre volver a habitarse con más calma.
En este episodio del podcast de Yo debería ser flaca exploro el coraje como la raíz de toda transformación emocional. Retomamos a Brené Brown para entender por qué no existe valentía sin vulnerabilidad: abrir el corazón, mostrarnos tal cual somos y seguir adelante aun con miedo es, precisamente, lo que nos hace valientes. Recordamos también a Maya Angelou, quien decía que la valentía es la virtud más importante porque sin ella ninguna otra puede practicarse de forma consistente. Y, desde la agilidad emocional de Susan David, miramos cómo cultivar este coraje cotidiano nos permite sostener nuestras emociones con presencia, flexibilidad y autenticidad.