El País
El efecto de las decisiones de Donald Trump en el mundo es avasallante. ¿Podemos hablar de un retroceso en la civilización? ¿Qué significa la llegada de este grupo de hombres, blancos, ostentosamente heterosexuales y billonarios? En este episodio Gabriela Warkentin conversa con Daniel Innerarity sobre política, tecnología y los alcances de la segunda presidencia de Donald Trump.
Gabriela Warkentin conversa con el escritor Federico Bonasso sobre la guerra cultural en México y sobre la idealización de la izquierda en el país.En medio del ruido en redes sociales por la subida arancelaria anunciada la víspera por el presidente estadounidense, Donald Trump, otros temas apremian. Llaman guerra cultural a lo que no es más que una batalla ideológica. Esa degeneración de la idea de la cultura como tal resulta un agravio que debería llevarnos a la reflexión y, de manera urgente, a que dejara de utilizarse la palabra con esa connotación contaminada de todo aquello que no representa. Estamos a tiempo de detener esta peligrosa perversión. Al menos, intentarlo.
México es un país feliz. Hace unos días, el Reporte Mundial de la Felicidad mostró que nuestro país está entre el ranking de los diez países con mejor bienestar. Naturalmente, en un entorno donde los desastres sociales, las desapariciones de personas o los ataques armados son el pan nuestro de las noticias de cada día, cabe destacar que la percepción de felicidad sea tan alta. Gabriela Warkentin conversa con la psicóloga Gabriela Tarragona, una de las especialistas que participaron en este estudio y directora del centro de estudios bienestar del ITAM. Hablar de felicidad va más allá de una simple idea de sonrisas, sino que agrupa el desarrollo de políticas públicas, el análisis de la salud pública y la definición de las sociedades en torno a su desarrollo.
Hay tacones abiertos, tenis, vestidos, pantalones y mochilas. Detrás de cada prenda, de cada artículo personal, hay una historia. Las imágenes han transgredido a la opinión pública. Los jóvenes que han llegado atraídos por falsas ofertas de trabajo, llevados a centros donde son adiestrados para servir al crimen organizado y los que no sirven a sus propósitos, son simplemente desechados de forma violenta. Restos humanos, ropa, zapatos, pero sobre todo, la indolencia, la impunidad y la colaboración de todos los órdenes que funcionan en el Estado mexicano. Gabriela Warkentin conversa con Jonathan Ávila, periodista basado en Jalisco y coordinador del eje de desapariciones del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, y con Santiago Aguirre, miembro del Centro de Derechos Humanos ‘Miguel Agustín Pro Juárez’.