SER Podcast
Ep. 445: Último ‘Nadie Sabe Nada’ de 2024 a pocos días de entrar en un nuevo año. Un año con un número que se presta a rimas típicas. Y Andreu Buenafuente y Berto Romero no tienen este tipo de humor. ¿O sí? Ellos hacen humor de alta cocina como si la fideuá debe llevar o no ‘all i oli’, de por qué ahora hay alarmas de casas que sueltan humo, de lo mal regulado que está lo de las tallas de los zapatos, de cómo duermen los punks o de cuándo hay que sacar la pizza del horno.
Ep. 505: Primer ‘Nadie Sabe Nada’, ahora sí, grabado cuando tiene que ser: tres días antes de su publicación. Hay que decir y resaltar que Andreu Buenafuente y Berto Romero están sembrados, ágiles, atentos... Resumiendo: están en su mejor momento. Al empezar tenemos problemas con un foco. Sí, somos así: un podcast que para porque hay un problema con un foco. Como si el foco se oyera... Andreu se mete en un berenjenal al hablar de mallas de vestir, Berto levanta un gran aplauso por unos de los mejores chistes colocados a tiempo en décadas, Andreu bautiza como “crujiécdota” la vivécdota recién hecha, despedimos a Sierra y damos la bienvenida a Richard Marx (el cantante no, otro).
Ep. 504: Primer programa de la temporada 14... y grabado. Por suerte, Andreu Buenafuente y Berto Romero ya avisan que es el único que va con tanta antelación. En este ‘Nadie Sabe Nada’ aparece Sílvia Abril para confirmar que hace cosas que sabe Berto y no se las dice a Andreu. Descubrimos que Murphy, el de las leyes, era de Soria y se llamaba Federico. Conocemos a un nuevo cantante, el que hace gospel y le ponemos nombre al crooner de mierda: Stephen Hawking. A Berto intentan pillarle en una estafa bancaria y, ante tanto follón, no sabíamos si titular este episodio “El cipote periodístico” o “Las vivécdotas de Carapapa y Carapolla”.
Último recopilatorio de este verano y ya os dejamos en paz. Andreu Buenafuente y Berto Romero despliegan en estos momentos entretenidos del ‘Nadie Sabe Nada’ sus habilidades en nuevos juegos ‘Nadie Juega Nada’ o los poderes viajando realmente en el tiempo. Además de apariciones estelares como la de Silver Balún Balcells, cocineros con estrellas, cantantes lúbricos y crooners de mierda y situaciones límite con buscadores de setas. No se puede negar que todo es extremadamente entretenido. A disfrutarlo y feliz verano. Nos volvemos a encontrar en septiembre de 2026. ¡Samanté!