SER Podcast
Ep. 482: Es 1 de noviembre de 2025 y hay una temperatura exterior como si fuera julio. Cosas del cambio climático, seguramente. Noviembre es el mes en que Berto Romero cumple años. Está cerca de cumplir 51 y aún no ha invitado a Andreu Buenafuente a una comida. Es posible que, por esto, el ‘Nadie Sabe Nada’ arranca con una sección sobre el paso del tiempo sin sintonía.
La urna provoca conversaciones sobre el color del viento, galletas mojadas, el miedo a los submarinos, la estética de llevar calcetines blancos, cruzar semáforos en rojo como técnica suicida, ciencia absurda con un multiplicador de pedos o una conversación de Javier Sierra con el profesor Pólipo (en gloria esté) sobre si la Torre Eiffel o la obra de Calatrava serán atribuidas a alienígenas en el futuro.
Ep. 497: Este ‘Nadie Sabe Nada’ tiene un inicio que no es ni falso ni un real inicio. Es el ‘peting’ de los inicios donde Andreu Buenafuente y Berto Romero hablan con el público descubriendo cuánto han tardado en poder venir a vernos en directo. A partir de ahí entramos en terrenos más delicados y pantanosos. A saber: el público que no ríe (pese a llevar años esperando este momento), los móviles como ordenadores de bolsillo, perfumes que huelen demasiado, velas con olores a biblioteca antigua, animales que desafían la gravedad... Todo esto aderezado con esa sensación que tenemos durante toda la grabación: que se nos va de las manos. Como debe de ser.
Ep. 496: Baile de fechas para este ‘Nadie Sabe Nada’ grabado el 8 de abril y emitido y publicado el 2 de mayo de 2026. Andreu Buenafuente y Berto Romero inician el programa de pie y cierran la trilogía dedicada a Agustín Jiménez con una conexión llena de sonidos. Entre viajes a Canadá que no llevan a ningún sitio, pero sí intentos fallidos de contar el chiste de Toronto, sueños sincronizados, bebés que hablan mal y una inquietante hipótesis sobre viajes en el tiempo, el programa avanza sin control hacia un final con barba espesa, algunas tonterías graciosas de Karlos Arguiñano y el remate con una cuarteta de Nostradamus mal recordada.
Ep. 495: En este episodio, los personajes del ‘Nadie Sabe Nada’ amenazan con ir a la huelga. Pese a la amenaza, ni Andreu Buenafuente ni Berto Romero (quien ya cultiva una barba con efectos secundarios) hacen de tripas corazón y siguen adelante con el programa. Y ya sumergidos en la comedia, Andreu intenta resetear el sistema nervioso de la audiencia con el canto de un pájaro diminuto, el Chochín. Se habla del más allá, de pelotas de tenis con pelo, de si la siesta es una adicción y de lo peligroso que es empujar papeles en una trituradora encendida. También hay preguntas repetidas (¡cómo no!), finales duplicados y la sensación reconfortante de que ya no queda nada nuevo por decir… y aun así apetece escucharlo y verlo. ¡La risa es gratis y va tan bien!