SER Podcast
Tenemos el deber, sin duda, de explicarnos a nosotros mismos qué ha sucedido en Valencia. Pero no hay un solo recurso en la elocuencia que pueda añadir nada sobre las torrenteras abiertas, la tierra rota por las aguas, tanta furia de la geología. Tanta muerte. El dolor nos vence así: arrebatándonos la utilidad y el consuelo de la palabra. Porque todos sabemos que a veces, como estos días en Valencia y en la Mancha, simplemente no hay consuelo.
La paz casi llega una vez a la semana. Casi es firme, inevitable, duradera, dice Trump, y entonces Irán lo desmiente, y la paz cae a ese cajón donde está también el casi gol, el casi me toca la lotería, el casi follo.
Cada cual tiene sus gustos y no son horas para discutir sobre cuestiones estéticas. Pero creo que hay cosas objetivamente feas.
Entiendo que a estas alturas haya españoles más cansados del papa que Martín Lutero, pero debo decir que no me encuentro entre ellos, siquiera sea porque todos estos días la actualidad ha estado felizmente alejada de lo que suele ser la actualidad.