SER Podcast
Hoy es día de Reyes y hay grandes regalos para Donald Trump, que exhibe su poder cada vez más arbitrario. También para Putin, que tiene más razones para acosar a Ucrania sin que nadie le rechiste. Y hasta para Xi Jinping, que puede mirar Taiwán como si fuera una Barbie envuelta en papel de regalo. Siento decir que el mundo es hoy un cementerio de la ley, del derecho, de las normas y de nuestra seguridad, donde la pregunta que se abre es: ¿quién será el próximo?
La nueva era no vino para liberarnos de antiguas ataduras, sino para esclavizarnos a través de las pantallas. El aislamiento, la falta de conciencia colectiva y la incapacidad de articular una respuesta grupal ante los distintos poderes. Se le suma que la educación política ha consistido en enseñar a las nuevas generaciones a indignarse por un pronombre, un sufijo, un color o un sentimiento. Basta una búsqueda en Internet para descubrir lo articulada que está esa política de difusión de una supuesta espiritualidad.
Habrá que despertar, no solo porque sea una pesadilla, pero también tirar de la historia, Trump es un tirano, pero no solo se trata del imperialismo y no son las contradicciones de hoy de la OTAN, son las contradicciones de siempre. Bastaría recordar sus injerencias militares brevemente y no todas en Panamá, Nicaragua, Granada. Es tiempo de la Europa que queremos, pero incluso sin Trump.
Soledad Gallego-Díaz reflexiona sobre el futuro de la economía global en 2026 después de la subida de aranceles de Trump.